Quinto encuentro: “LA DOLOROSA AVENTURA INFANTIL. Cap I.- Sobre la Perversión"


En la conferencia “Libido y Organizaciones Sexuales” Freud retoma la importancia que tiene el estudio de las perversiones para entender el concepto de la sexualidad. Plantea que en los actos perversos existe una negación de la procreación. A partir de este hecho, concluye que no siempre se da una coincidencia entre la sexualidad y la reproducción humana.

De esta manera, la particularidad de las perversiones NO es sobrepasar el fin sexual o reemplazar órganos genitales por otros, tampoco es el cambio de objeto. Se trata de una organización centralizada en función de un mismo y único fin, en el cual predominaría una sola tendencia parcial que excluiría a las demás y las subordinaría a sus intensiones. Existiría una exclusividad del objeto, que tendría un carácter de incompatibilidad con el acto sexual como función procreadora. 

En la sexualidad normal también existe una organización en función de una tendencia dominante, que sería efecto de algo que existió antes, a partir de lo cual se fueron eliminando algunos componentes y conservando otros. La diferencia es que el fin de esta subordinación es la procreación

Si se piensa que la vida sexual normal casi siempre está mezclada con alguno de estos actos que no llevan a la procreación, tales como los besos, la contemplación, tocar, morder y otros, resultaría absurdo considerar perverso a quienes presentan estas tendencias en forma aislada, o bien cuando estos actos se subordinan a la realización del acto sexual normal, como preparación o intensificación del mismo. 

En la sexualidad infantil, en cambio, no habría centralización ni organización. Todas las tendencias parciales gozarían de derechos similares y cada una buscaría el goce por su propia cuenta.

Si bien tanto las perversiones como la sexualidad normal son derivaciones de la sexualidad infantil, en ambas se produce una organización en función de un fin específico. Sin embargo, existen casos de perversiones similares a la sexualidad infantil, como el “Infantilismo Sexual” en las cuales las tendencias parciales continúan persiguiendo fines en forma independiente entre sí.

Así como en la conferencia anterior Freud planteaba que las perversiones sexuales eran consideradas como algo repugnante por la sociedad, en esta dice que son peligrosas, ya que las personas se conducen como si temieran caer en la tentación, pero en el fondo abrigan una envidia secreta a los perversos. 

Viene de: "PULSIONES y SOCIEDAD de CONSUMO, Una Promesa sin fin" 

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